Áreas de atención

Áreas de atención

Cada persona llega con una pregunta distinta. Estas son las áreas de evaluación con las que trabajamos; la indicación específica siempre se define en la orientación inicial junto a un psicólogo.

Cognitiva

Evaluación cognitiva e intelectual

Permite comprender el funcionamiento intelectual y las capacidades cognitivas generales: razonamiento, comprensión, velocidad de procesamiento, entre otras.

Puede ser útil en contextos escolares, clínicos u ocupacionales.

Emocional

Evaluación emocional y de personalidad

Ayuda a comprender rasgos de personalidad, estado emocional y formas de relacionarse con uno mismo y con los demás.

Aporta claridad a procesos personales o complementa procesos terapéuticos.

Atencional

Evaluación atencional y funciones ejecutivas

Orientada a comprender dificultades de atención, concentración, planificación, organización y autorregulación.

Puede aplicarse en niños, adolescentes y adultos.

Neuropsicológica

Evaluación neuropsicológica orientativa

Explora funciones como memoria, lenguaje, atención y funciones ejecutivas, entregando antecedentes útiles para tu equipo de salud tratante.

No reemplaza la evaluación de un especialista médico.

Escolar

Evaluación de aprendizaje

Dirigida a niños, niñas y adolescentes con dificultades escolares, para comprender cómo aprenden y qué apoyos pueden necesitar.

Puede entregar antecedentes útiles para el establecimiento educacional, con el consentimiento de la familia.

Vocacional

Orientación vocacional

Un proceso para conocer intereses, aptitudes y preferencias, y tomar decisiones educativas u ocupacionales con mayor claridad.

Útil en etapas de elección de carrera, estudios o transición laboral.

Cómo se define

La evaluación correcta se elige contigo, no por ti

En la orientación inicial un psicólogo conversará sobre tu situación, tus dudas y tus objetivos. A partir de eso te propondrá el tipo de evaluación más pertinente, explicándote en qué consiste, cuánto tiempo toma y qué recibirás al finalizar.

  • Sin necesidad de llegar con una “sospecha” o autodiagnóstico.
  • Información clara sobre tiempos y proceso antes de comenzar.
  • Instrumentos estandarizados aplicados por psicólogos.
  • Devolución con resultados explicados y orientaciones concretas.

¿Conversamos sobre tu caso?

La orientación inicial es el mejor punto de partida: un psicólogo te ayudará a definir qué evaluación responde a lo que necesitas.

Agenda tu evaluación